Después de iniciarse como futbolista profesional, Lapuente construyó su mayor legado en los banquillos, donde su estilo, estrategia y liderazgo lo volvieron referente durante décadas. Su nombre quedó ligado también a procesos mundialistas, pues fue el responsable de dirigir al Tri en el Mundial de Francia 1998, donde México llegó a octavos de final tras una fase de grupos invicta y generó expectativas en la afición.
Las reacciones ante el fallecimiento de Manuel Lapuente Díaz no se han hecho esperar tanto por parte de figuras del fútbol nacional como de los principales clubes del país. Monterrey fue uno de los primeros equipos en pronunciarse, afirmando en sus redes sociales: “Nos unimos a la pena que embarga al mundo del futbol por el lamentable fallecimiento de Manuel Lapuente, ícono del futbol mexicano que inició su carrera en nuestro equipo y defendió nuestra camiseta de 1964 a 1966”. Este mensaje resalta el vínculo histórico que Lapuente mantuvo con la institución regiomontana en sus años como futbolista.
A lo largo de su extensa carrera, Lapuente supo ganarse el reconocimiento nacional al dirigir equipos emblemáticos de la primera división mexicana, como América, Necaxa y Puebla, con quienes cosechó importantes logros, entre ellos varios campeonatos de liga y títulos de copa.