El recinto de Ciudad de México tiene el mayor aforo (80.824 asientos) de las 16 canchas para la Copa del Mundo, por encima del de Nueva York, donde será la final
La reinauguración del Estadio Azteca, hoy llamado por la FIFA como Estadio Ciudad de México, suscitaba dudas a finales de marzo pasado. Los más de dos años de obras a las que se sometió el colosal recinto dejaban escenas que preocupaban con grúas en los estacionamientos, grietas sin resanar y bolsas de plástico que recubrían algunas zonas en mantenimiento. En el primer partido del Mundial, la mítica cancha mostraba su mejor versión, una cara renovada que hacía relucir cada rincón. En ese México-Sudáfrica hubo un lleno absoluto, con 80.824 aficionados. De los tres juegos inaugurales, ni en Los Ángeles ni en Toronto hubo tantos hinchas. Ni los habrá en Nueva York, en la final del 19 de julio.
La FIFA informó de la capacidad máxima de cada uno de los 16 estadios para la Copa del Mundo. El que menor cantidad de asientos tiene es el de Toronto con 43.036, mismo que recibió la inauguración canadiense entre los locales y Bosnia (1-1). Le sigue el Estadio de Guadalajara (45.664). En el polo opuesto está el Azteca y le sigue el Estadio de Nueva York con 80.663 lugares. Una muestra de la capacidad neoyorquina fue el Brasil-Marruecos (1-1), con una buena entrada. Esos 161 asientos de diferencia son motivo de celebración para los mexicanos.