Durante los últimos días de julio, Venus podrá observarse como uno de los objetos más brillantes del cielo antes del amanecer, ofreciendo una excelente oportunidad para aficionados y amantes de la astronomía.
El planeta destaca por reflejar gran parte de la luz solar gracias a su densa atmósfera cubierta por nubes, lo que explica el intenso brillo con el que suele apreciarse desde la Tierra.
Especialistas recomiendan buscarlo en el horizonte este, poco antes de la salida del Sol, en lugares con poca contaminación lumínica para disfrutar de una mejor observación.
Este fenómeno recuerda que no es necesario contar con telescopios para disfrutar de algunos de los espectáculos astronómicos más llamativos que ofrece el cielo nocturno.