La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) Puebla encabezó el pasado 15 de mayo una celebración dedicada al Mole Poblano en Casona María, en un encuentro que reunió tradición, sabor y orgullo poblano en torno a uno de los platillos más emblemáticos de la gastronomía mexicana. El evento destacó por su relevancia cultural y turística, al fortalecer la promoción de una de las expresiones culinarias más representativas de Puebla y su identidad ante la comunidad local y visitantes.
Durante la jornada, se llevaron a cabo diversas actividades enfocadas en resaltar el valor histórico y gastronómico del mole, entre ellas degustaciones, concursos para reconocer las mejores preparaciones, así como muestras culinarias a cargo de cocineras tradicionales. Estas dinámicas permitieron poner en primer plano el trabajo de quienes preservan recetas y técnicas transmitidas de generación en generación, fortaleciendo el reconocimiento de la cocina poblana como un patrimonio vivo.
El encuentro también sirvió como una plataforma para impulsar la difusión de la riqueza gastronómica de Puebla, considerada cuna del Mole Poblano, una receta que puede implicar más de un centenar de pasos en su elaboración tradicional. En este contexto, se destacó la importancia de preservar las recetas familiares centenarias que aún se mantienen vigentes en restaurantes y hogares poblanos, consolidando al mole como un símbolo de identidad cultural y de convivencia en celebraciones sociales y comunitarias.
Además de exaltar al Mole Poblano, la celebración permitió recordar la diversidad de esta preparación en distintas regiones del país, con variantes como el Mole Negro, el Mole Verde, el Amarillo, el Coloradito y el tradicional Manchamanteles, reflejo de la riqueza culinaria mexicana. Esta diversidad reafirma el papel de la gastronomía como una expresión cultural que conecta historia, tradición e innovación, al tiempo que fortalece el sentido de pertenencia entre las comunidades.
CANIRAC Puebla destacó, en este marco, la importancia de generar espacios que promuevan la gastronomía local no solo como una experiencia culinaria, sino como un motor de desarrollo económico, turístico y social. De manera indirecta, el organismo refrendó su compromiso con la preservación de las tradiciones poblanas y con el impulso a iniciativas que contribuyan a fortalecer la industria restaurantera, al tiempo que acercan a la ciudadanía a sus raíces culturales.
Con eventos de esta naturaleza, Puebla consolida al Festival del Mole como uno de los encuentros gastronómicos más importantes de la entidad, al fomentar la participación social, el reconocimiento de las cocinas tradicionales y la promoción de un patrimonio culinario que trasciende generaciones. La celebración reafirma así el valor de la gastronomía como un elemento de cohesión comunitaria, identidad cultural y desarrollo para el estado.